lunes, 29 de octubre de 2007

Entre ayahuascas y películas de extraditados

Muchas veces el hombre común suele disfrazar las reales intenciones de sus actos por otras que el resto acepte, y hasta apoye. Esta es la actitud normal del posero común, el cual disfraza su posero ser bajo la ostentosidad de la justicia social, el altruismo, la caridad o simplemente el arte, su esencia, el significado de la vida (de esa forma todo el mundo lo apoya así no entiendan ni un carajo de lo que está diciendo, porque ni el mismo se logró entender). De esta forma uno suele escuchar, como yo escuche una vez, cosas como "Yo fui al Cuzco y en el milenario Machu Picchu conocí a un chamán, pero uno de verdad ah, no como el 'Huachano', que me enseñó las propiedades mágicas del Ayahuasca"... ¿Por qué no decir de una buena vez "soy coquero y un pata en el Cuzco me inicio en esta vaina"? Porque todo posero que se respete, siempre tiene como uno de sus lemas "soy sincero y te digo tu verdad aunque te duela, porque así soy yo, sin pelos en la lengua"... Pero es lo que menos hacen.
De esta forma, en planos más generales, el posero común logra muchas cosas, muchas veces a través de ONGs las que, si bien hay muchas las cuales apoyo y de las cuales me alegra su existencia, hay otras que persiguen objetivos comunes que más que comunes para todos los que supuestamente apoyan, son comunes para ellos mismos; por ejemplo, ¿cuanto se habrán lamentado aquellas ONGs que "luchaban" por la extradición del ex presidente Fujimori, cuando, por fin, este fue traído al Perú? "Un poquito más, demórenlo un poquito más que sólo me faltan mil cocos para comprarme mi casa en Asia", debieron haber pensado algunos. Llegó el ingeniero y se les murió el pato de los huevos de oro.
Hace ya varios meses se organizó una campaña organizada por varios audiovisuales de diferentes gremios del medio (aquí me cae a mí también porque uno de ellos soy), en la que se pedía se cumpla una ley del Estado en la cual se debía destinar cierta suma de dinero al cine peruano, aduciendo que el presente gobierno había prometido difundir la cultura y promoverla, y que por tanto una buena forma de hacerlo era esta, darle dinero al cine peruano. Para empezar, ¿el cine es la única forma cultural que tenemos? Además, ¿es una expresión cultural netamente peruana? Es cierto que el cine ha sido para muchos países una forma de difundir sus formas, sus maneras, costumbres, historia (el cine "charro" mexicano por ejemplo), pero en este país, ¿lo es? Pocas son las películas que han mostrado mucho de lo que somos, y de esas pocas varias son completamente inexactas, como el prototipo de terroristas de Sierra en Paloma de papel (al menos le hubieran puesto el mote en la voz ¿no?), y las que más se acercan han sido criticadas y desmerecidas hasta más no poder (Madeinusa, Chicha tu madre; esto es parte de la pose, de la que retomaré en otro tema). Por ende, hay muchas otras formas mucho más importantes y necesarias de cultura peruana en las que debemos preocuparnos, y que realmente necesitan difusión, porque el cine, a diferencia de nuestras costumbres, arquitectura, historia, es una industria, y como tal debe ser vista y tratada, debe surgir por sí misma, realizarse y pensarse no sólo para ser un buen producto, sino también para vender, ganar, y con ese dinero hacer dos más, ganar, hacer cuatro más, y así, ¿tengo o no tengo razón?, como diría la Chimoltrufia... Por ejemplo ahí está Piratas del Callao o Dragones, destino de fuego, que muy a parte de la calidad que puedan tener, han logrado muchas ganancias, puesto que han sido realizadas estratégicamente para VENDER. Ya si quieren hacer obras de arte desinteresadas y que sólo les guste a ellos mismos porque no les importa si al resto gusta (sin embargo andan preguntando "qué tal te pareció", "qué sentiste en esta escena", "¿tú crees que la pueda enviar a tal festival?"), esa ya es su decisión, completamente válida, claro está. De aquí surge otra característica del posero común: el paternalismo. Y bueno, si con toda esa campaña no se logró llamar la atención del presente gobierno, quien sabe, probablemente se logró obtener financiamiento de algún otro lado donde sí valoren el cine peruano como cultura nuestra, mostrando todo lo que se ha luchado para que este surja y prospere, así como se logró traer al extraditado. Bien por ellos.
Es entonces que, finalmente, uno se puede dar cuenta de como la pose no sólo es pose, sino que también puede ser rentable, y es por eso que solemos encontrarnos con personas que tienen carro, casa, y viven bien, de las cuales siempre nos preguntamos "¿qué rayos hace este sujeto para tenerlo todo, si no lo veo más que durmiendo y rascándose la panza?" No todos obviamente, pero muchos sí. He dicho, y a quién se dé por aludido, por algo será.

jueves, 25 de octubre de 2007

Leche derramada

Algunas semanas atrás, mientras veía la televisión, observé en el noticiero algo que, además de sorprenderme en exceso, me lleno de indignación, cólera y tristeza: ganaderos arrojando galones y galones de leche fresca a la calle, en protesta por el bajo costo que paga la ya conocida Nestlé por la compra de su producción. No podía creer lo que veía, como sacaban a baldes de estas grandes botijas de latón repletas la leche, para ser tirada contra los portones de la fábrica ya mencionada, como se teñía de blanco el piso, como las amas de casa iban y trataban de recuperar la leche que pudieran... Me puse a pensar en la cantidad de personas que desayunan té o café, y no para mantenerse despiertos, sino para mantenerse con vida engañando al estómago porque no tienen otra cosa... En qué clase de país de pobres estamos, donde no teniendo, lo arrojamos al piso; donde viendo tanta miseria, la tiramos frente a sus narices; donde el egoísmo es el plato del día donde necesitamos más apoyo. Qué vergüenza que esto tenga que ser visto en otros países, dejando por los suelos la imagen de nuestro país... ¿Por qué si querían protestar, en lugar de tirar esta leche, no la regalaron? Porque, si se ponen a pensar, al regalar la leche estarían dañando ya la industria de Nestlé, puesto que al tener leche las familias, no tendrían la necesidad de comprarla; no les vendamos la leche, regalémosla directamente al consumidor, pudieron pensar, o en todo caso salgamos a venderla nosotros (y además de esa forma cobran más)... Pero no, ya con pensar le estoy pidiendo demasiado a esta gente, porque para realizar semejante acto de salvajismo (porque arrojar alimento delante de los pobres no es otra cosa sino eso) se debe no tener la capacidad de razonar para conseguir lo que se quiere de forma eficiente y sin hacer brutalidades, porque al fin y al cabo, si bien no les conviene el precio de venta, ¿por qué no lo suben??? Osea, tienen el "cerebro" para pensar en reunirse y arrojar la leche al piso, pero no para acordar todos juntos elevar su precio y no venderla a menos (total nadie los obliga a venderla como la venden)... Qué brutos la verdad.
Y ahora amenazan con matar a sus vacas una a una si no se cumplen sus demandas, como si se tratase de una especie de toma de rehenes... Luego qué viene, dejar que se pudra la carne y luego regarla por la pista... Qué más da, qué se puede parar de este país, donde no solo nos jodemos nosotros mismos, sino que además lo hacemos con los demás, aunque no sean de nuestra especie, pobres jodidas vacas. He dicho, y a quién se dé por aludido, por algo será.

viernes, 28 de septiembre de 2007

¿Medio pasaje?

El ser humano requiere constantemente desplazarse de un lado al otro para realizar sus actividades. Muchas veces necesita recorrer largas distancias que, por cuenta propia, demoraría horas y horas en recorrer hasta llegar a su destino. Es para ello que en el Perú, entre muchas otras formas vehiculares, existen los medios de transporte urbano público, de forma más detallada y en idioma criollo, las combis (no incluyo a los micros y buses porque en los anteriores se concentra más la "salsita"). Es así que existen un sin fin de quejas, conflictos y otros malestares respecto a estas, pero ahora quiero hablar de uno solo de los tantos: El medio pasaje.

Recuerdo que cuando recién ingrese a la universidad, el medio pasaje era efectivamente, medio pasaje (la mitad del urbano), y todos éramos felices, menos los choferes y los cobradores claro está, lo que originaba constantemente pleitos entre estos y los universitarios, los cuales teníamos que asegurarnos de tener el pago exacto para no arriesgarnos a que no nos quisieran dar el vuelto. Eso o simplemente cuando los choferes veían un joven con mochila queriendo abordar, pasaban de largo, o si debían parar porque habían más pasajeros o un policía cercano, y se cometía el error de preguntar "va para..." este astutamente (vivazo), decía no "no voy" y se largaba. Así de simple.

Pero actualmente, ¿no se han percatado de que los choferes ya no rehúyen y más bien hasta claman por los universitarios, y prácticamente ya no hay pleitos entre ambos? ¿Será que se volvieron buena gente? ¿Tomaron consciencia de la necesidad del medio pasaje para la educación superior? ¿Se volvieron buena gente? Analicemos el asunto.

Desde ya hace ya bastante tiempo, las marchas de la Federación de Choferes del Perú (FECHOP), son frecuentes, y siempre con proclamas y reclamos que no sólo llegan a ser "conchudos", sino hasta completamente increíbles (como es el caso de la huelga por la anulación de papeletas). Entre estas, hay una que actualmente ya no vemos realizarse, y que en el pasado era constante: la huelga por la eliminación del medio pasaje universitario. Hubo mucha protesta y laberinto en torno a este tema, pero, como era de esperarse, el medio pasaje nunca se anuló, ya que, como todos sabemos, es un derecho que todos los estudiantes poseemos y que nos ayuda (o ayudaba, ya veremos más adelante) a no excedernos de nuestro apretado presupuesto y de esta forma poder desplazarnos con facilidad, ya que muchísimos de los estudiantes del Perú no tienen las condiciones económicas necesarias para gastar tanto en transporte.

Pero bueno, regresando al tema, ¿qué pasó entonces? Que de manera sigilosa, lentamente, el medio pasaje fue subiendo. Si bien todos los demás precios de los pasajes también se elevaban, el universitario subía más. No sólo eso, sino que nuevas tarifas se inventaban, oficiales y no oficiales, y que muchas veces llegaban hasta los tres soles. ¿Y qué pasó con el medio pasaje? Que se mezcló y entreveró en esta maraña de alza de precios y nuevas tarifas que antes no existían, de tal forma que terminó costando hasta más que el pasaje urbano, porque incluso llegaba a ser medio efectivamente, pero del inter-urbano, la más alta (si es que no se había inventado otra mayor aún). Pero bueno, como son buena gente, te cobran un sol nomás (sino vas muy lejos), tarifa idéntica al pasaje urbano informalmente establecido (en el tarifario pegado en la luna siempre es mayor el costo, para cuando tengan ganas de cobrar más). Resultado: el pasaje universitario desapareció por completo.

Es de esta forma que el sistema de transporte público maniobró y se burló no sólo de las leyes, sino del público usuario, que necesariamente necesita estos medios para desplazarse, y que lamentablemente por ello tiene que agachar la cabeza y pagar los abusivos precios.

Y (nuevamente me pregunto, porque este es el país de las preguntas sin respuestas) ¿qué hace el Ministerio de Transporte y Comunicaciones (MTC) al respecto? Pues nada. Es un hecho que las vías por las cuales transitan estos medios de transporte son públicas (de ahí su nombre vías públicas creo yo, jeje), y por ende, son finalmente factibles de administrar por el Estado; de esta forma, aquel que desee hacer negocio con ellas, tendría que seguir cierta reglamentación. Pero no se hace absolutamente nada. Sin embargo, colocar una radio de forma legal en una emisora requiere un enorme pago al Estado, ya que está empleando el espacio RADIOELÉCTRICO del territorio peruano, y que por ser, valga la redundancia, parte del territorio, es del Estado. Lo mismo va para la tele, pero el costo es mucho mayor. Todo esto lleva entonces a una serie de regulaciones y administración del espacio radioeléctrico y su uso. Entonces, ¿por qué no se toma tiempo el Ministerio de Transporte y Comunicaciones en hacer lo mismo con las vías de transporte público y buscar alguna forma de regulación que nos libere por fin de tanto abuso? ¿Será porque regular los medios de comunicación ya mencionados, trae dinero consigo, y en cambio el transporte no? ¿Será que sólo buscan programar regulaciones con el fin de sólo enriquecerse, y no con el de mejorar nuestra calidad de vida? No quiero pensar que sea así. Lo cierto es que todo esto está sucediendo, y que además, para agregar, los accidentes de tránsito y las muertes por ello aumentan cada día más, y personalmente yo aún no veo ninguna medida realmente eficaz y con verdadera voluntad de terminar con todo esto. Así que mientras el gobierno no se decida a buscarle solución a este embrollo tarifario, tendremos que seguir soportando los abusos y peleándonos con los además malcriados y buscapleitos cobradores y choferes. He dicho, y a quién se dé por aludido, por algo será.

jueves, 13 de septiembre de 2007

La última marcha del SUTEP

Constantemente la realidad del país me sorprende con sus "curiosidades". Un día algún profesor me dijo "este es el país del revés, donde en lugar de desaparecer a los comerciantes de la cachina por vender cosas robadas, los reubican, y donde un policía por defenderse de un criminal es juzgado por ello", o donde decimos pedir democracia y sin embargo casi hacemos ganar a Humala." Así es nuestro país, y así se dio algo que, lejos de parecerme insólito, mas si indignante, me pareció común en nuestra realidad: una larga huelga por la ociosidad, y la conchudez, disculpando la expresión de la palabra, pero no hay otra más adecuada en el lenguaje español: la última marcha del SUTEP (Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación Peruana), a lo Señor de los Anillos.
Hace algún tiempo, el gobierno, de forma muy acertada en mi opinión, formuló una ley de mejora educativa, la cual básicamente planteaba la evaluación periódica de los educadores de todo el Perú, evaluación que si no era aprobada por algún miembro de dicha comunidad, sería este retirado de la docencia. Es así que se organizó y se fijó fecha para el primer examen, lo que suscitó cierta incomodidad y protestas del SUTEP. En un inicio, se acordó que dicha evaluación periódica conste de un examen único; debido a las negociaciones con dicho gremio, que pedía más oportunidades, se establecieron tres exámenes; pero no conformes con eso, pedían que, si no eran aprobados estos, no sean despedidos, sino que reubicados en un puesto administrativo... ¡¿Quéeeeeeee?! Eso mismo debió haber dicho el gobierno peruano, obviamente no fue otorgado tal privilegio, pero sí la ventaja de cobrar más a medida que la preparación del profesorado fuera mayor... Pero eso no importa, que viva la vida loca.

Pese a protestas reclamos y conchudez, se llevó a cabo la evaluación para docentes a nivel nacional. Como era de esperarse, debido a la realidad de la educación peruana desde hace muchos años atrás, más de la mitad del profesorado que dio el examen, salió desaprobado en los diferentes niveles. La situación provocó un revuelo. Empezó la marcha del SUTEP.
Y... ¿Por qué fue la marcha? El gobierno abusaba del pobre profesorado, era autoritario, no pensaba en ellos... ¿La causa? Nunca la entendí la verdad, pero cada vez en mi mente se formaba la percepción de flojera, ganar dinero fácil sin trabajar mucho, no interesarse por personas que están al cargo de uno para formar su personalidad, educación, cultura y demás... No importarles el Perú, sólo ellos mismos. Eso es, para mí, La última marcha del SUTEP.
¿Cómo es posible que lleguemos a estos niveles de vagancia y egoísmo? ¿Que lleguemos a marchar para no estudiar, para no seguirnos preparando constantemente, para ganar dinero simplemente sentándose en clase, copiar la Escuela nueva en la pizarra y hacer que alguien se pare y siga leyendo lo que no entro en la pizarra? Y claro, a las finales tomar los exámenes parcial y final con cuatro o cinco preguntas elaboradas a veces hasta el mismo día del examen. Eso es lo que muchas veces pasaba en mi colegio, y lo que de seguro en muchos otros colegios pasa, y hasta peor, ya que muchas veces hasta clases nos faltaban y varios se entretenían jugando fútbol con borradores y motas en pleno salón.
Es realmente una vergüenza, pero además, como ya lo mencione, egoísmo e irresponsabilidad, ya que en manos de estas personas nos pusieron y pondremos nosotros a nuestros hijos, y para qué, para que no se eduquen y cuando acaben la secundaria y entren a alguna institución pre-universitaria, digan, como mi generación y varias atrás y adelante decimos: "en el colegio no aprendí nada, sólo me sirvió para tener papeles y poder postular a la universidad con lo que recién aprendí en la pre"... Doce años de tirar el dinero, para que no aprendamos nada, más que vicios y carencias morales. Porque el trabajo del profesor, además, no es sólo enseñar lenguaje, matemáticas, geografía y otras materias, sino además valores morales como el respeto, ética, responsabilidad... Recuerdo que en mi famoso curso de OBE (Orientación para el Bienestar y Desarrollo), la profesora se sentaba, nos hacía sacar una hoja, hacía preguntas que nosotros respondíamos y que a veces entregábamos y a veces no; eso era toda la clase, ¿y para qué? Hasta ahora para mí es un misterio, y mucho más como es que salía con 16 en la libreta en dicha materia. En nuestro país es cierto, tenemos muchísimos problemas que resolver en todos los ámbitos, tanto el económico, social, político, de seguridad, comunicaciones, etc., pero el básico, para mí, es el de la educación. Para cambiar nuestra sociedad, es básico que primero lo hagamos cada uno de nosotros, y para ello necesitamos recibir una buena educación desde pequeños en todo nivel, tanto de nuestra familia como en nuestro colegio, donde pasamos gran parte de nuestras vidas hasta los 16, 17 años en que egresamos. Necesitamos comprender y conocer bien nuestras materias para poder utilizarlas correctamente en nuestras vidas, para poder comunicarnos adecuadamente, para poder tener una buena base de lo que hacemos y por qué lo hacemos, para conocer lo que nos rodea, lo que tenemos, y darle contenido a lo que pensamos, para justamente pensar con inteligencia, para realmente, tener cultura, porque la cultura es importante para la civilización, para ser civilizados. Y también necesitamos una buena cultura ética, moral, social, para lograr enfocar todo lo que sabemos, toda nuestra inteligencia elevada gracias al conocimiento, por buen camino, un camino que nos haga surgir como país, que no se desvíe por el sendero de las coimas, el irrespeto, la malcriadez, el abuso, el hurto, el egoísmo, la muerte.
Es por ello que esta nueva ley de la educación es tan indispensable, tan necesaria, y el por qué debemos apoyarla. Basta de haraganes, conchudos, irresponsables que pretendan querer encaminar a sus hijos, a los hijos que tendremos el día en que lo decidamos. Si realmente lo que quieren es enseñar, si de sus corazones surge la necesidad altruista de la educación, entonces que se preparen lo suficiente y constantemente para merecerlo, y para hacerlo bien, si realmente es lo que sienten. He dicho, y a quién se dé por aludido, por algo será.

lunes, 27 de agosto de 2007

Willy, digo Keyko, la ballena

Érase una vez una ballena llamada Keyko, la cual de muy joven tuvo la desgracia de ser capturada y alejada de su hermoso hogar, el mar. Tras varias peripecias al pasar de piscina en piscina, de dueño en dueño, se acostumbró al hombre, y vivió tranquila y feliz. Hasta películas llegó a protagonizar, "Liberen a Willy" la primera, a la cual se sumaron dos secuelas más, y muy famosa se volvió. Tan famosa fue, que un día, unos buenos samaritanos que no diferenciaban el mundo de la ficción con el de la vida real, protestaron y protestaron y formaron una organización sin fines de lucro llamada "Liberen a Willy" (no a Keyko), para devolverla a su antiguo y olvidado hogar, el mar. Muchos años requirio, mucho dinero se gasto (dinero que en gran parte del África y en países tercer mundistas de otros continentes sobra... ¿Qué no les sobra?), pero al final el gran día llegó: Keyko estaba lista para vivir libre en su extenso mundo. Al poco tiempo de liberada, un barco lleno de gente pasó, y Keyko, al percatarse de él, nado y nado y lo persiguió. "Llévenme", parecía decir, "llévenme, quiero volver porque ya no soy de aquí, soy persona como ustedes", pero el navío no hizo más que alejarse, y alejarse, y... alejarse. Al poco tiempo, sus rescatistas notaron por radar que Willy, perdón, Keyko, la ballena, no se movía. Así que fueron presurosos a ver que pasaba, y flotando en el agua la encontraron, descansando por fin de su soledad.

Moraleja: Por poseros murió Keyko, quien al mar ya no podía regresar; por poseros muere gente, que realmente necesita un pan.
He dicho, y a quién se dé por aludido, por algo será.

domingo, 19 de agosto de 2007

EN EL REINO PROHIBIDO DE ASIA


En los días de enero de este año 2007, se dio un fenómeno bastante particular. Vimos desfilar, entre varias otras personas, a artistas reconocidos –la mayoría olvidados o fuera del medio comunicacional- desfilar vestidos de empleadas del hogar hacia las playas de la lejana y mágica tierra de Asia (es sarcasmo para el que no lo entienda), hasta llegar al mar y bañarse cual patitos en el agua. ¿La razón? Una protesta sobre el racismo imperante en las clases sociales altas que habitan estas mágicas tierras, sobre una proclama imperial de sus habitantes que prohibía a las verdaderas empleadas del hogar bañarse en sus refrescantes aguas de seis de la mañana a cinco de la tarde. Eso básicamente, y se añadió otros argumentos como abusos salariales y humanos en general. Todo esto está bien.

La pregunta que me hacía es: “Pero en la marcha, ¿por qué no veo a ninguna sirvienta, ama de llaves, o aunque sea una niñera de verdad?” ¿Alguien se dio cuenta? Inmediatamente después de esa pregunta, vino otra a mi mente: “¿Las verdaderas empleadas del hogar, se quejaron en algún momento?” Creo que no, a menos que alguien me corrija y me diga que fueron en mancha a quejarse con los protectores de las causas justas para que marchen por ellas, o que después de esto todas tomaron el valor y marcharon también con ellos o sin ellos.

Por ende, el operativo “empleada audaz” (como así lo llamaron si mal no recuerdo), decidió que sus jefes las trataban mal y eran racistas al prohibirles el ingreso a la playa a esas horas, así que marcharon y protestaron por ellas. Todo eso está bien. Ahora, luego de aquello, me puse a pensar: “¿Cuál es el horario normal, en general, de una encargada de nuestras casas?” ¿No entra más o menos en el horario de prohibición de la norma? Por lo general, uno, cuando trabaja, no puede hacer otra cosa más que trabajar, creo yo, porque si trabajo en una empresa creadora de videojuegos no me puedo poner a jugar Mario bros. o Excite bike, si trabajo en Hiraoka no me puedo poner a ver tele o a escuchar a Los Chistosos por algún costoso equipo de sonido. De la misma forma, no creo que si yo o cualquier padre o madre consciente que estuviese en la playa con su pequeño hijo, viéramos por ejemplo que la niñera encargada de este último en lugar de llevar a cabo la tarea encomendada, estuviese por otro lado bañándose alegremente en el avezado mar, no nos molestaría, puesto que no está haciendo lo que debe hacer, cuidar a nuestro hijo.

Por otro lado, se puede alegar que no es posible y no debió en todo caso establecerse esto como una prohibición general, sino que ya dependía del propio jefe si deja que su empleada del hogar se bañe o no en el mar… Pero, ¿alguien sabe de algún letrero colocado a la entrada de la playa que diga “prohibida la entrada al mar de niñeras, amas de llaves y demás” o algo similar? Yo no, y si alguien lo sabe, que me lo diga y mande una foto, o un video donde los habitantes del mágico mundo se hayan reunido para acordar tal desmadre.

Por eso me imagine todo esto, al ver a estrellas caídas y por caer, vestidas de mucama, como parte de una campaña pro-nomeolvidesdameunprogramanuevoenlatelevisión, más que una ayuda hacia el prójimo que quizás no se pueda defender solito; y así muchas situaciones parecidas suceden, y así cualquier pretexto es factible por la lucha del nunca desaparecer de la mente de los televidentes y productores de los diferentes medios de comunicación, porque algo si es cierto, si dejas de aparecer en televisión, te olvidan. Pero quizás uno que otro sea sincero ¿no? Uno nunca sabe, y las personas pueden tener bondad en su corazón y ayudar de verdadera gana en la más insospechada situación.

Por último y para terminar, como algún redundante profesor mío decía, por lo que en algún momento averigüé, las mencionadas trabajadoras, las que laboran en casas de clase alta, las que laboran para los habitantes del reino playero de Asia, son bien pagadas, y además hasta seguro tienen; no sé si de lo buena gente que son, porque no quieren que los abandonen (porque hay que reconocer que los que de ellas dependemos, sin ellas no somos nada muchas veces), o porque no quieren que reclamen y anden protestando por ahí. Así que explotación, al parecer, no hay, y si la hay, la considero deplorable, puesto que ellas hacen mucho por nosotros, y debemos ser agradecidos y tratarlas como se debe, si muchas veces hasta parte de nuestra familia son. He dicho, y a quién se dé por aludido, por algo será.

sábado, 18 de agosto de 2007

TERREMOTO QUE AÚN NO ACABA


El día miércoles 15, entre las seis de la tarde y las siete de la noche, sucedió aquí en Lima, como hace mucho no sucede, un movimiento sísmico de gran magnitud, con las características apropiadas para ser llamado terremoto. De más está decir lo terrible que fue para todos nosotros, el susto que pasamos con los terribles movimientos ondulatorios que las construcciones sufrían. Mala experiencia. Pero realmente terrible y sumamente grave es lo que soportaron en Ica, Pisco y Chincha, quienes realmente sufrieron las consecuencias de este tremendo movimiento sísmico, quienes realmente han sido afectados y quienes verdaderamente tienen mucho de qué preocuparse de aquí en adelante; quienes, es verdad, necesitan de toda nuestra ayuda, de nosotros, quienes gracias a Dios estamos bien, y quienes debemos devolver el favor atendiendo a los que SÍ fueron afectados y que realmente han visto aplazado su futuro. A partir de aquí es que aparecen mis dos puntos importantes.

El primero surge en mi mente el día de ayer, viernes 17, día en que hago el esfuerzo de levantarme temprano después de haber estado frente a la computadora practicando para mi curso de diseño en 3D y así poder presentar en mi clase algo completo para ser evaluado y entender cuáles fueron mis errores y aprender de ellos y etc., etc., y más etc. Voy en mi combi, la cual para variar se encuentra repleta y con las lunas cerradas (no hago más descripción de esto porque ya todos conocen como es la cosa), llego a mi paradero y camino unos pasos hacia mi centro de estudios, el cual, extrañamente, tiene la reja principal cerrada; me acerco para entrar, quien sabe de repente hacía mucho frío y no querían que entre (chiste malo pero eso pensé), y el guardián me dice: “No va a haber clase hoy por precaución, ¿no sentiste el temblor de hace un rato?”. “¿Cuál temblor?”, dije yo, alegando nuevamente que no sentí absolutamente nada y retirándome molesto luego de recibir las formales e inservibles disculpas del guardián. ¿A qué me lleva todo esto? El terremoto ya pasó. Hubo varias leves sacudidas posteriores, sí, y quizás las siga habiendo, pero nada más ha ocurrido. ¿Qué ahora cualquier temblor es pretexto para detenernos y cerrar los edificios, suspender las clases, dejar de trabajar y quedarnos hacinados en nuestras casas? Un terremoto es, para los que aún no lo saben, total y completamente impredecible, no podemos saber cuándo y cómo va a aparecer, los temblores no nos dicen que pueda venir uno más fuerte, porque este puede venir incluso sin que estos aparezcan durante tiempo, como ya hemos visto, y si ese es el caso entonces quedémonos encerrados en nuestras casas y no salgamos nunca más, porque en cualquier momento puede venir un terremoto y nos acaba la vida. A eso yo le llamo ridiculez, porque, vuelvo a repetir, a nosotros no nos pasó absolutamente nada, estamos bien, y como bien que estamos debemos seguir con nuestras vidas y no dejar que lo que pasó interrumpa con lo que tenemos que hacer en adelante para seguir forjando nuestro futuro, porque quienes verdaderamente, nueva repetición, tienen aplazado su futuro, son aquellas verdaderas víctimas de los territorios verdaderamente afectados, por tanto no los avergoncemos ni despreciemos el valor que estas personas deben tener para seguir delante de una situación realmente calamitosa aplazando nosotros mismos nuestro futuro sin tener necesidad de aquello.

Mi segundo punto, y esto ya se me hace largo así que trataré de resumir, es la situación de la gente llamada “posera”. Y me refiero a esa gente que apenas pasa algo tiene que como sea salir y darse a notar, tienen que de alguna manera figurar porque si no mueren así como muere el hambriento de inanición. Automáticamente después del lamentable desastre, y segmentándome sólo en los nicks del msn, para no extenderme demasiado, aparecieron los mensajes de “ayudemos”, “demos cosas”, “tanta terrible desgracia, apoyemos”, “¡pidamos al gobierno!!”… Esto estaría bien si realmente aparte de palabras, hiciéramos algo, si aparte de darnos a figurar, hiciéramos lo que gritamos a los cuatro vientos. Quien realmente lo ha hecho permítame darle mis felicitaciones, no haga caso a estas palabras y pase del lado de los que nos reímos de la pose. No digamos lo que no pensamos en realidad hacer, lo que en verdad no pensamos defender, lo que ni nosotros mismos nos creemos. Si vamos a ayudar, hagámoslo, no hay necesidad de andar comunicándolo, a menos que en realidad queramos juntar ayuda para apoyar. Las verdaderas obras se hacen, no se dicen. Me llego un mensaje a mi msn que me decía entre otras cosas que ponga una rosita delante de mi nick para solidarizarme con las víctimas del terremoto; si a ustedes les ha llegado y lo han hecho, está bien, muy bien, pero también aunque sea vayan a los centros establecidos de ayuda y donen al menos una de sus chompas más abrigadoras. He dicho, y a quién se dé por aludido, por algo será.