El ser humano requiere constantemente desplazarse de un lado al otro para realizar sus actividades. Muchas veces necesita recorrer largas distancias que, por cuenta propia, demoraría horas y horas en recorrer hasta llegar a su destino. Es para ello que en el Perú, entre muchas otras formas vehiculares, existen los medios de transporte urbano público, de forma más detallada y en idioma criollo, las combis (no incluyo a los micros y buses porque en los anteriores se concentra más la "salsita"). Es así que existen un sin fin de quejas, conflictos y otros malestares respecto a estas, pero ahora quiero hablar de uno solo de los tantos: El medio pasaje.Recuerdo que cuando recién ingrese a la universidad, el medio pasaje era efectivamente, medio pasaje (la mitad del urbano), y todos éramos felices, menos los choferes y los cobradores claro está, lo que originaba constantemente pleitos entre estos y los universitarios, los cuales teníamos que asegurarnos de tener el pago exacto para no arriesgarnos a que no nos quisieran dar el vuelto. Eso o simplemente cuando los choferes veían un joven con mochila queriendo abordar, pasaban de largo, o si debían parar porque habían más pasajeros o un policía cercano, y se cometía el error de preguntar "va para..." este astutamente (vivazo), decía no "no voy" y se largaba. Así de simple.
Pero actualmente, ¿no se han percatado de que los choferes ya no rehúyen y más bien hasta claman por los universitarios, y prácticamente ya no hay pleitos entre ambos? ¿Será que se volvieron buena gente? ¿Tomaron consciencia de la necesidad del medio pasaje para la educación superior? ¿Se volvieron buena gente? Analicemos el asunto.
Desde ya hace ya bastante tiempo, las marchas de la Federación de Choferes del Perú (FECHOP), son frecuentes, y siempre con proclamas y reclamos que no sólo llegan a ser "conchudos", sino hasta completamente increíbles (como es el caso de la huelga por la anulación de papeletas). Entre estas, hay una que actualmente ya no vemos realizarse, y que en el pasado era constante: la huelga por la eliminación del medio pasaje universitario. Hubo mucha protesta y laberinto en torno a este tema, pero, como era de esperarse, el medio pasaje nunca se anuló, ya que, como todos sabemos, es un derecho que todos los estudiantes poseemos y que nos ayuda (o ayudaba, ya veremos más adelante) a no excedernos de nuestro apretado presupuesto y de esta forma poder desplazarnos con facilidad, ya que muchísimos de los estudiantes del Perú no tienen las condiciones económicas necesarias para gastar tanto en transporte.
Pero bueno, regresando al tema, ¿qué pasó entonces? Que de manera sigilosa, lentamente, el medio pasaje fue subiendo. Si bien todos los demás precios de los pasajes también se elevaban, el universitario subía más. No sólo eso, sino que nuevas tarifas se inventaban, oficiales y no oficiales, y que muchas veces llegaban hasta los tres soles. ¿Y qué pasó con el medio pasaje? Que se mezcló y entreveró en esta maraña de alza de precios y nuevas tarifas que antes no existían, de tal forma que terminó costando hasta más que el pasaje urbano, porque incluso llegaba a ser medio efectivamente, pero del inter-urbano, la más alta (si es que no se había inventado otra mayor aún). Pero bueno, como son buena gente, te cobran un sol nomás (sino vas muy lejos), tarifa idéntica al pasaje urbano informalmente establecido (en el tarifario pegado en la luna siempre es mayor el costo, para cuando tengan ganas de cobrar más). Resultado: el pasaje universitario desapareció por completo.
Es de esta forma que el sistema de transporte público maniobró y se burló no sólo de las leyes, sino del público usuario, que necesariamente necesita estos medios para desplazarse, y que lamentablemente por ello tiene que agachar la cabeza y pagar los abusivos precios.
Y (nuevamente me pregunto, porque este es el país de las preguntas sin respuestas) ¿qué hace el Ministerio de Transporte y Comunicaciones (MTC) al respecto? Pues nada. Es un hecho que las vías por las cuales transitan estos medios de transporte son públicas (de ahí su nombre vías públicas creo yo, jeje), y por ende, son finalmente factibles de administrar por el Estado; de esta forma, aquel que desee hacer negocio con ellas, tendría que seguir cierta reglamentación. Pero no se hace absolutamente nada. Sin embargo, colocar una radio de forma legal en una emisora requiere un enorme pago al Estado, ya que está empleando el espacio RADIOELÉCTRICO del territorio peruano, y que por ser, valga la redundancia, parte del territorio, es del Estado. Lo mismo va para la tele, pero el costo es mucho mayor. Todo esto lleva entonces a una serie de regulaciones y administración del espacio radioeléctrico y su uso. Entonces, ¿por qué no se toma tiempo el Ministerio de Transporte y Comunicaciones en hacer lo mismo con las vías de transporte público y buscar alguna forma de regulación que nos libere por fin de tanto abuso? ¿Será porque regular los medios de comunicación ya mencionados, trae dinero consigo, y en cambio el transporte no? ¿Será que sólo buscan programar regulaciones con el fin de sólo enriquecerse, y no con el de mejorar nuestra calidad de vida? No quiero pensar que sea así. Lo cierto es que todo esto está sucediendo, y que además, para agregar, los accidentes de tránsito y las muertes por ello aumentan cada día más, y personalmente yo aún no veo ninguna medida realmente eficaz y con verdadera voluntad de terminar con todo esto. Así que mientras el gobierno no se decida a buscarle solución a este embrollo tarifario, tendremos que seguir soportando los abusos y peleándonos con los además malcriados y buscapleitos cobradores y choferes. He dicho, y a quién se dé por aludido, por algo será.
