viernes, 28 de septiembre de 2007

¿Medio pasaje?

El ser humano requiere constantemente desplazarse de un lado al otro para realizar sus actividades. Muchas veces necesita recorrer largas distancias que, por cuenta propia, demoraría horas y horas en recorrer hasta llegar a su destino. Es para ello que en el Perú, entre muchas otras formas vehiculares, existen los medios de transporte urbano público, de forma más detallada y en idioma criollo, las combis (no incluyo a los micros y buses porque en los anteriores se concentra más la "salsita"). Es así que existen un sin fin de quejas, conflictos y otros malestares respecto a estas, pero ahora quiero hablar de uno solo de los tantos: El medio pasaje.

Recuerdo que cuando recién ingrese a la universidad, el medio pasaje era efectivamente, medio pasaje (la mitad del urbano), y todos éramos felices, menos los choferes y los cobradores claro está, lo que originaba constantemente pleitos entre estos y los universitarios, los cuales teníamos que asegurarnos de tener el pago exacto para no arriesgarnos a que no nos quisieran dar el vuelto. Eso o simplemente cuando los choferes veían un joven con mochila queriendo abordar, pasaban de largo, o si debían parar porque habían más pasajeros o un policía cercano, y se cometía el error de preguntar "va para..." este astutamente (vivazo), decía no "no voy" y se largaba. Así de simple.

Pero actualmente, ¿no se han percatado de que los choferes ya no rehúyen y más bien hasta claman por los universitarios, y prácticamente ya no hay pleitos entre ambos? ¿Será que se volvieron buena gente? ¿Tomaron consciencia de la necesidad del medio pasaje para la educación superior? ¿Se volvieron buena gente? Analicemos el asunto.

Desde ya hace ya bastante tiempo, las marchas de la Federación de Choferes del Perú (FECHOP), son frecuentes, y siempre con proclamas y reclamos que no sólo llegan a ser "conchudos", sino hasta completamente increíbles (como es el caso de la huelga por la anulación de papeletas). Entre estas, hay una que actualmente ya no vemos realizarse, y que en el pasado era constante: la huelga por la eliminación del medio pasaje universitario. Hubo mucha protesta y laberinto en torno a este tema, pero, como era de esperarse, el medio pasaje nunca se anuló, ya que, como todos sabemos, es un derecho que todos los estudiantes poseemos y que nos ayuda (o ayudaba, ya veremos más adelante) a no excedernos de nuestro apretado presupuesto y de esta forma poder desplazarnos con facilidad, ya que muchísimos de los estudiantes del Perú no tienen las condiciones económicas necesarias para gastar tanto en transporte.

Pero bueno, regresando al tema, ¿qué pasó entonces? Que de manera sigilosa, lentamente, el medio pasaje fue subiendo. Si bien todos los demás precios de los pasajes también se elevaban, el universitario subía más. No sólo eso, sino que nuevas tarifas se inventaban, oficiales y no oficiales, y que muchas veces llegaban hasta los tres soles. ¿Y qué pasó con el medio pasaje? Que se mezcló y entreveró en esta maraña de alza de precios y nuevas tarifas que antes no existían, de tal forma que terminó costando hasta más que el pasaje urbano, porque incluso llegaba a ser medio efectivamente, pero del inter-urbano, la más alta (si es que no se había inventado otra mayor aún). Pero bueno, como son buena gente, te cobran un sol nomás (sino vas muy lejos), tarifa idéntica al pasaje urbano informalmente establecido (en el tarifario pegado en la luna siempre es mayor el costo, para cuando tengan ganas de cobrar más). Resultado: el pasaje universitario desapareció por completo.

Es de esta forma que el sistema de transporte público maniobró y se burló no sólo de las leyes, sino del público usuario, que necesariamente necesita estos medios para desplazarse, y que lamentablemente por ello tiene que agachar la cabeza y pagar los abusivos precios.

Y (nuevamente me pregunto, porque este es el país de las preguntas sin respuestas) ¿qué hace el Ministerio de Transporte y Comunicaciones (MTC) al respecto? Pues nada. Es un hecho que las vías por las cuales transitan estos medios de transporte son públicas (de ahí su nombre vías públicas creo yo, jeje), y por ende, son finalmente factibles de administrar por el Estado; de esta forma, aquel que desee hacer negocio con ellas, tendría que seguir cierta reglamentación. Pero no se hace absolutamente nada. Sin embargo, colocar una radio de forma legal en una emisora requiere un enorme pago al Estado, ya que está empleando el espacio RADIOELÉCTRICO del territorio peruano, y que por ser, valga la redundancia, parte del territorio, es del Estado. Lo mismo va para la tele, pero el costo es mucho mayor. Todo esto lleva entonces a una serie de regulaciones y administración del espacio radioeléctrico y su uso. Entonces, ¿por qué no se toma tiempo el Ministerio de Transporte y Comunicaciones en hacer lo mismo con las vías de transporte público y buscar alguna forma de regulación que nos libere por fin de tanto abuso? ¿Será porque regular los medios de comunicación ya mencionados, trae dinero consigo, y en cambio el transporte no? ¿Será que sólo buscan programar regulaciones con el fin de sólo enriquecerse, y no con el de mejorar nuestra calidad de vida? No quiero pensar que sea así. Lo cierto es que todo esto está sucediendo, y que además, para agregar, los accidentes de tránsito y las muertes por ello aumentan cada día más, y personalmente yo aún no veo ninguna medida realmente eficaz y con verdadera voluntad de terminar con todo esto. Así que mientras el gobierno no se decida a buscarle solución a este embrollo tarifario, tendremos que seguir soportando los abusos y peleándonos con los además malcriados y buscapleitos cobradores y choferes. He dicho, y a quién se dé por aludido, por algo será.

jueves, 13 de septiembre de 2007

La última marcha del SUTEP

Constantemente la realidad del país me sorprende con sus "curiosidades". Un día algún profesor me dijo "este es el país del revés, donde en lugar de desaparecer a los comerciantes de la cachina por vender cosas robadas, los reubican, y donde un policía por defenderse de un criminal es juzgado por ello", o donde decimos pedir democracia y sin embargo casi hacemos ganar a Humala." Así es nuestro país, y así se dio algo que, lejos de parecerme insólito, mas si indignante, me pareció común en nuestra realidad: una larga huelga por la ociosidad, y la conchudez, disculpando la expresión de la palabra, pero no hay otra más adecuada en el lenguaje español: la última marcha del SUTEP (Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación Peruana), a lo Señor de los Anillos.
Hace algún tiempo, el gobierno, de forma muy acertada en mi opinión, formuló una ley de mejora educativa, la cual básicamente planteaba la evaluación periódica de los educadores de todo el Perú, evaluación que si no era aprobada por algún miembro de dicha comunidad, sería este retirado de la docencia. Es así que se organizó y se fijó fecha para el primer examen, lo que suscitó cierta incomodidad y protestas del SUTEP. En un inicio, se acordó que dicha evaluación periódica conste de un examen único; debido a las negociaciones con dicho gremio, que pedía más oportunidades, se establecieron tres exámenes; pero no conformes con eso, pedían que, si no eran aprobados estos, no sean despedidos, sino que reubicados en un puesto administrativo... ¡¿Quéeeeeeee?! Eso mismo debió haber dicho el gobierno peruano, obviamente no fue otorgado tal privilegio, pero sí la ventaja de cobrar más a medida que la preparación del profesorado fuera mayor... Pero eso no importa, que viva la vida loca.

Pese a protestas reclamos y conchudez, se llevó a cabo la evaluación para docentes a nivel nacional. Como era de esperarse, debido a la realidad de la educación peruana desde hace muchos años atrás, más de la mitad del profesorado que dio el examen, salió desaprobado en los diferentes niveles. La situación provocó un revuelo. Empezó la marcha del SUTEP.
Y... ¿Por qué fue la marcha? El gobierno abusaba del pobre profesorado, era autoritario, no pensaba en ellos... ¿La causa? Nunca la entendí la verdad, pero cada vez en mi mente se formaba la percepción de flojera, ganar dinero fácil sin trabajar mucho, no interesarse por personas que están al cargo de uno para formar su personalidad, educación, cultura y demás... No importarles el Perú, sólo ellos mismos. Eso es, para mí, La última marcha del SUTEP.
¿Cómo es posible que lleguemos a estos niveles de vagancia y egoísmo? ¿Que lleguemos a marchar para no estudiar, para no seguirnos preparando constantemente, para ganar dinero simplemente sentándose en clase, copiar la Escuela nueva en la pizarra y hacer que alguien se pare y siga leyendo lo que no entro en la pizarra? Y claro, a las finales tomar los exámenes parcial y final con cuatro o cinco preguntas elaboradas a veces hasta el mismo día del examen. Eso es lo que muchas veces pasaba en mi colegio, y lo que de seguro en muchos otros colegios pasa, y hasta peor, ya que muchas veces hasta clases nos faltaban y varios se entretenían jugando fútbol con borradores y motas en pleno salón.
Es realmente una vergüenza, pero además, como ya lo mencione, egoísmo e irresponsabilidad, ya que en manos de estas personas nos pusieron y pondremos nosotros a nuestros hijos, y para qué, para que no se eduquen y cuando acaben la secundaria y entren a alguna institución pre-universitaria, digan, como mi generación y varias atrás y adelante decimos: "en el colegio no aprendí nada, sólo me sirvió para tener papeles y poder postular a la universidad con lo que recién aprendí en la pre"... Doce años de tirar el dinero, para que no aprendamos nada, más que vicios y carencias morales. Porque el trabajo del profesor, además, no es sólo enseñar lenguaje, matemáticas, geografía y otras materias, sino además valores morales como el respeto, ética, responsabilidad... Recuerdo que en mi famoso curso de OBE (Orientación para el Bienestar y Desarrollo), la profesora se sentaba, nos hacía sacar una hoja, hacía preguntas que nosotros respondíamos y que a veces entregábamos y a veces no; eso era toda la clase, ¿y para qué? Hasta ahora para mí es un misterio, y mucho más como es que salía con 16 en la libreta en dicha materia. En nuestro país es cierto, tenemos muchísimos problemas que resolver en todos los ámbitos, tanto el económico, social, político, de seguridad, comunicaciones, etc., pero el básico, para mí, es el de la educación. Para cambiar nuestra sociedad, es básico que primero lo hagamos cada uno de nosotros, y para ello necesitamos recibir una buena educación desde pequeños en todo nivel, tanto de nuestra familia como en nuestro colegio, donde pasamos gran parte de nuestras vidas hasta los 16, 17 años en que egresamos. Necesitamos comprender y conocer bien nuestras materias para poder utilizarlas correctamente en nuestras vidas, para poder comunicarnos adecuadamente, para poder tener una buena base de lo que hacemos y por qué lo hacemos, para conocer lo que nos rodea, lo que tenemos, y darle contenido a lo que pensamos, para justamente pensar con inteligencia, para realmente, tener cultura, porque la cultura es importante para la civilización, para ser civilizados. Y también necesitamos una buena cultura ética, moral, social, para lograr enfocar todo lo que sabemos, toda nuestra inteligencia elevada gracias al conocimiento, por buen camino, un camino que nos haga surgir como país, que no se desvíe por el sendero de las coimas, el irrespeto, la malcriadez, el abuso, el hurto, el egoísmo, la muerte.
Es por ello que esta nueva ley de la educación es tan indispensable, tan necesaria, y el por qué debemos apoyarla. Basta de haraganes, conchudos, irresponsables que pretendan querer encaminar a sus hijos, a los hijos que tendremos el día en que lo decidamos. Si realmente lo que quieren es enseñar, si de sus corazones surge la necesidad altruista de la educación, entonces que se preparen lo suficiente y constantemente para merecerlo, y para hacerlo bien, si realmente es lo que sienten. He dicho, y a quién se dé por aludido, por algo será.